La política social europea. El principio «better regulation»

VERSIÓN 1.0

Introducción

La profesora Golberg de la Universidad de Harvard (2018) describe que la Unión Europea (UE) sigue el principio de «Better Regulation». Este principio se enfoca en diseñar políticas y leyes que logren los objetivos marcados al menor coste posible, buscando siempre la calidad, transparencia y participación para lograr una regulación óptima. Desde esta perspectiva, se analizarán las políticas sociales de la UE.

La consolidación del mercado único europeo desde finales del siglo pasado ha ido de la mano con el desarrollo de valores sociales que legitiman la existencia y el avance de un modelo social que sustenta los Estados de bienestar de los países miembros. A medida que la UE se ha ampliado, también ha aumentado las oportunidades económicas y promovido el progreso social en todo el continente.

Entre los derechos sociales promovidos por la UE se destacan la libertad de movimiento entre naciones, las condiciones de vida y de trabajo, la igualdad entre hombres y mujeres, la salud y la seguridad en el trabajo, la protección social, la educación y la formación. La adopción del Euro, una moneda única compartida por alrededor de 350 millones de personas, ha contribuido a una economía que permite cierta estabilidad financiera y establece exigencias en el nivel de endeudamiento de los países.

El mercado laboral y la sociedad en general están evolucionando rápidamente, generando nuevas oportunidades y desafíos como consecuencia de la globalización, la revolución digital, los cambios en la estructura del empleo y las transformaciones sociales y demográficas. Desafíos como la desigualdad, el desempleo juvenil a largo plazo y la solidaridad intergeneracional, aunque varían entre los diferentes países, presentan objetivos comunes en los Estados miembros.

Las consecuencias sociales de la crisis han sido de gran alcance, afectando especialmente el desempleo a largo plazo y aumentando el riesgo de pobreza, particularmente entre los jóvenes. La UE considera que el crecimiento económico y el bienestar social son sinérgicos, y por tanto, es necesario desarrollar ambas dimensiones para asegurar la estabilidad de Europa.

Sobre el funcionamiento de la Unión Europea

En la Universidad de Harvard, la profesora Golberg (2018) describe el principio de «Better Regulation», seguido por la Unión Europea (UE) para la toma de decisiones y elaboración de todas las políticas, incluidas las sociales. Este concepto implica el diseño de políticas y leyes que logren los objetivos marcados al menor coste posible. Según Golberg, legislar mejor no significa regular más o menos, sino asegurar que las decisiones políticas se preparen de manera abierta y transparente, basadas en información fiable y válida, y con la participación de las partes implicadas. Además, garantiza que las medidas respeten los principios de subsidiariedad y proporcionalidad, actuando solo cuando es necesario a nivel de la UE y de manera que no exceda lo necesario para resolver un problema.

El principio de «Better Regulation» también proporciona los medios para incorporar el desarrollo sostenible en las políticas de la UE. Es tanto un objetivo como un proceso que define cómo se preparan, evalúan y regulan las medidas adoptadas. Este principio configura las estructuras de gobierno tanto legales como institucionales en la UE, y desde esta base se desarrollan todas las políticas, incluidas las sociales.

La UE se basa en un entramado de tratados que establecen las competencias y el papel de las distintas administraciones, así como el modo de legislar. Los tratados, considerados derechos primarios de la UE, afectan áreas como el comercio, la competitividad, la unión aduanera, la política monetaria y la conservación de los recursos biológicos marinos.

La UE tiene competencia compartida en la medida en que establece líneas estratégicas y abre líneas de financiación relacionadas con estas estrategias, pero son los países miembros quienes determinan la gestión nacional. En competencias compartidas, la UE actúa coordinada con los Estados miembros en áreas como el mercado interior, la cohesión económica, social y territorial, la agricultura, la pesca, el medio ambiente, la protección del consumidor, el transporte, las redes transeuropeas, la energía, la libertad, la seguridad, la justicia, la salud pública y, lo más relevante en este caso, la política social.

Organismos e Instituciones Europeos para la Protección Social

La UE cuenta con una estructura institucional distinta a la de sus países miembros, con organismos principales como el Consejo Europeo, el Parlamento Europeo, la Comisión Europea y las representaciones nacionales de los países miembros.

  • Consejo Europeo: Delimita la dirección política y la agenda de la UE en todas las materias, incluida la política social, aunque no aprueba leyes. Los jefes de Estado o de Gobierno nacionales se reúnen varias veces al año con el presidente del Consejo.
  • Parlamento Europeo: Ejerce la función legislativa y sus miembros son elegidos por sufragio directo por los ciudadanos de la UE.
  • Comisión Europea: Ostenta el poder ejecutivo y la iniciativa legislativa, promoviendo los intereses de la UE. La Comisión propone nuevas leyes que el Parlamento y el Consejo adoptan. Luego, la Comisión y los Estados miembros aplican esta legislación y supervisan su cumplimiento.
  • MISSOC (Mutual Information Systems on Social Protection): Promueve el intercambio de información sobre protección social entre los Estados miembros.
  • European Social Policy Network (ESPN): Proporciona información, asesoramiento, análisis y experiencia académica sobre política social en la UE, países vecinos y terceros países. Apoya a la Comisión en el seguimiento del progreso de los objetivos marcados en materia de derechos sociales.
  • Comité de Protección Social: Fomenta la cooperación en protección social, supervisa la situación social de la UE y la evolución de las políticas de protección social de los Estados miembros. Informa sobre inclusión social, sanidad, prestaciones de dependencia y pensiones.
Consejo, Comisión y Parlamento de Europa

El Consejo Europeo define la dirección política y la agenda de la Unión Europea en todas las materias, incluida la política social, pero no aprueba leyes. Los jefes de Estado o de Gobierno de los países miembros se reúnen un par de veces cada semestre con el Presidente del Consejo para establecer estas directrices.

El Parlamento Europeo y la Comisión Europea, junto con el Consejo Europeo, elaboran mediante procedimiento legislativo ordinario las políticas y leyes que se aplican en la UE. En la práctica, la Comisión propone nuevas leyes y el Parlamento y el Consejo las adoptan. Posteriormente, la Comisión y los Estados miembros aplican esta legislación y la Comisión supervisa su cumplimiento (Unión Europea, 2013).

La Comisión Europea gestiona las políticas sociales y el bienestar social de la UE a través de varias vías:

  • Consultas: Organiza consultas para buscar opiniones antes de tomar iniciativas políticas importantes.
  • Coordinación: Ayuda a los gobiernos nacionales a coordinar sus esfuerzos para crear empleo, buscar la sostenibilidad de las pensiones y hacer frente a la pobreza y la exclusión social.
  • Cooperación Internacional: Coopera con organizaciones internacionales y países socios para promover el trabajo de calidad.
  • Diálogo Social: Se mantiene en contacto con los representantes de sindicatos y empleadores europeos.
  • Gestión de Fondos: Colabora con las autoridades nacionales en la gestión de la financiación de la UE, especialmente del Fondo Social Europeo.
  • Colaboración con ONG: Coopera con organizaciones no gubernamentales del sector social.
  • Intercambio Científico: Se convierte en enlace con expertos de países de la UE a través de diversos comités científicos.
  • Cooperación con Agencias Europeas: Trabaja con la Autoridad Europea del Trabajo, la Fundación Europea para las Condiciones de Vida y de Trabajo, la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo, el Centro Europeo de la Formación Profesional y la Fundación Europea de Formación.

Esta estructura institucional permite a la UE desarrollar y coordinar políticas sociales que promuevan el bienestar de sus ciudadanos, asegurando que las medidas adoptadas sean efectivas y adecuadamente implementadas.

Sistema de Información Mutua sobre Protección Social

El Sistema de Información Mutua sobre Protección Social (MISSOC) fue creado en 1990 para promover el intercambio de información sobre protección social entre los Estados miembros. Su base de datos contiene información sobre los sistemas de protección social y su organización en los 27 Estados miembros, así como en Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza. Es una herramienta central para autoridades públicas, profesionales y ciudadanos europeos, proporcionando información detallada sobre legislación, beneficios y protección social.

Red Europea de Protección Social

Creada en 2014 por la Comisión Europea, la Red Europea de Política Social (ESPN) facilita información, asesoramiento y análisis sobre política social en la UE. Apoya a la Comisión en el seguimiento de los objetivos marcados por la UE en materia de derechos sociales y ayuda en la formulación de políticas sociales tanto nacionales como europeas.

Comité de Protección Social

El Comité de Protección Social, creado en 2004, promueve la cooperación entre los Estados miembros en materia de protección social. Supervisa la situación de la población y la evolución de las políticas de protección social de los Estados miembros, preparando debates, informes y dictámenes relacionados con la inclusión social, la sanidad y las pensiones.

Financiación

Las líneas estratégicas que adopta la Unión Europea (UE) están respaldadas por mecanismos de financiación específicos para su implementación. Los principales mecanismos de financiación de la UE para alcanzar sus objetivos son: el Fondo Social Europeo (FSE), el Fondo Europeo de Adaptación a la Globalización (EGF) y el Programa PROGRESS.

Fondo Social Europeo (FSE)

El Fondo Social Europeo promueve el empleo mediante la financiación de iniciativas que ayuden a las personas a desarrollar nuevas habilidades y a crear nuevos empleos, especialmente en las áreas más necesitadas de la UE. Estos fondos se negocian y deciden conjuntamente por los gobiernos de los países miembros, el Parlamento y la Comisión Europea. Se planifican en períodos de siete años y subvencionan una amplia gama de organizaciones públicas y privadas.

Fondo Europeo de Adaptación a la Globalización (EGF)

Como respuesta a la globalización económica, la UE creó el Fondo Europeo de Adaptación a la Globalización para facilitar ajustes en el empleo. Este fondo no tiene competencias en protección social como pensiones o prestaciones por desempleo, ya que estas son responsabilidad de los gobiernos nacionales. Tampoco financia el mantenimiento de empresas ni ayudas para modernización o ajustes estructurales. El EGF, con un presupuesto anual de alrededor de 500 millones de euros, ayuda a los trabajadores afectados por cambios en los patrones del comercio internacional (por ejemplo, cierres de grandes empresas o traslado de fábricas fuera de la UE) a encontrar nuevos empleos y desarrollar nuevas habilidades. Proporciona ayuda temporal para la búsqueda de empleo, la movilidad y la capacitación profesional.

Programa PROGRESS

El Programa PROGRESS promueve medidas para la inclusión y la protección social, apoyando el cumplimiento de los objetivos de la Estrategia Europa 2020. Incluye iniciativas como la Directiva de Igualdad Racial y la Directiva Marco de Empleo, y se centra en luchar contra la discriminación y promover la igualdad de oportunidades. Un grupo de expertos se encarga de erradicar la discriminación y fomentar la igualdad.

Reflexiones sobre la Financiación

Las medidas e iniciativas nacionales que siguen los planteamientos de la UE están respaldadas por fondos europeos que permiten su desarrollo e implementación. El tipo de financiación varía según el modelo de bienestar de cada país, desde el modelo de Bismarck basado en contribuciones sociales hasta los modelos nórdicos basados en impuestos.

El informe «Social protection expenditure and its financing in Europe» de 2019 muestra que la proporción de financiación total para políticas sociales ha disminuido en los últimos años, mientras que los ingresos gubernamentales han aumentado. La Gran Recesión (2005-2019) acentuó esta tendencia, aunque ya venía sucediendo anteriormente, afectando principalmente a las pensiones y al sistema sanitario.

Durante este período, muchos países de la UE llevaron a cabo reformas políticas. Redujeron las contribuciones sociales pagadas por los empleadores, utilizaron impuestos para subvencionar el gasto en pensiones y asistencia sanitaria, y revisaron los mecanismos de recaudación para financiar el gasto público, adaptándose a las nuevas demandas de protección social.

Nuevas estructuras sociales y del mercado han cuestionado el enfoque tradicional de financiación de la protección social, especialmente en los países con modelos bismarkianos. El envejecimiento de la población, por ejemplo, pone en duda la sostenibilidad del sistema de pensiones. Sin embargo, la capacidad de generar ingresos de cada país influye significativamente en la financiación de la protección social. Algunos países han aumentado los ingresos estatales gravando los negocios inmobiliarios para financiar la protección social.

El apartado «Employment, Social Affairs & Inclusion» de la UE explica que los proyectos relacionados con el empleo, los asuntos sociales y la inclusión social se financian a través de diferentes fondos y programas de la UE.

El respaldo de las organizaciones empresariales: «Businesseurope»

La Unión Europea enfrenta un escenario económico complejo para los próximos años, con desafíos como la amenaza a la cohesión social y la convergencia económica. La UE debe desarrollar una estrategia de crecimiento centrada en la innovación, la inversión y la investigación, considerando el cambio climático y la cohesión social. En la zona euro, se necesitan medidas para abordar causas sistémicas de divergencia, como la unión bancaria y la integración de los mercados de capital. Además, es crucial reformar las normas fiscales de la UE para mejorar la gestión macroeconómica de la zona euro y abordar la relación con los países no pertenecientes a esta zona (Demertzis et al., 2019).

Promover la Dimensión Social de Europa

La cohesión social y la dimensión social son esenciales para el mantenimiento de la UE. BusinessEurope, una organización que representa a las federaciones empresariales de los países miembros, se ha pronunciado sobre la dimensión social de Europa. Solicita respetar los diferentes niveles de competencia de los Estados miembros, permitiendo que las políticas y acciones sociales en la UE complementen y apoyen las medidas de cada país. Al mismo tiempo, se deben establecer medidas unificadas para evitar socavar la aceptación pública de las instituciones de la UE y promover la unidad. BusinessEurope enfatiza que las federaciones empresariales seguirán contribuyendo activamente al fortalecimiento de la dimensión y el diálogo social europeos, lo cual es crucial para el éxito y la unidad de Europa en un contexto internacional cambiante.

Objetivos para Garantizar la Dimensión Social de Europa

Para alcanzar estos propósitos, se han identificado varios objetivos:

  1. Mejora del Funcionamiento y Rendimiento de los Mercados Laborales: Crear mercados laborales dinámicos y adaptables que proporcionen flexibilidad y seguridad.
  2. Mejora de la Competitividad Global de las Empresas Europeas: Aumentar la productividad y reducir los altos niveles de fiscalidad en el trabajo.
  3. Aprovechamiento del Potencial del Trabajo Digital: Facilitar beneficios a las empresas, ciudadanos y trabajadores a través del trabajo digital.
  4. Promoción de la Libre Circulación: Fomentar la libre circulación de servicios y trabajadores para lograr altos niveles de prestaciones transfronterizas, fortaleciendo el mercado interno.
  5. Mejora de las Competencias de los Trabajadores: Adaptar las competencias de los trabajadores a las necesidades cambiantes de las empresas mediante la educación.
  6. Estabilidad de los Sistemas de Bienestar Social: Asegurar la estabilidad a largo plazo de los sistemas de bienestar social de los Estados miembros para futuras generaciones.
  7. Diálogo Social como Herramienta de Gestión: Utilizar el diálogo social para gestionar el cambio.
  8. Apoyo a la Sostenibilidad y Desarrollo Sostenible: Fomentar soluciones empresariales sostenibles y apoyar los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.

BusinessEurope solicita que la UE garantice que la política social se desarrolle en sinergia con el crecimiento y la competitividad, beneficiando a empresas, trabajadores y ciudadanos. Instan a la Comisión Europea a mejorar su apoyo a los Estados miembros para avanzar en las políticas del mercado laboral y los sistemas sociales.

BusinessEurope también demanda a la UE que las iniciativas futuras complementen las medidas nacionales para consolidar la unidad y evitar la deslegitimación de las instituciones europeas. Las federaciones de empresas, a través de BusinessEurope, contribuyen activamente a apoyar las medidas sociales adoptadas por la Comisión Europea, el Parlamento Europeo y el Consejo Europeo, considerándolas esenciales para la unidad y el éxito de Europa en un mundo cambiante (BusinessEurope, 2019).

En resumen, todos los organismos y entidades que participan en la convergencia con Europa ven esta unidad como un elemento de desarrollo y paz, defendiendo la cohesión de los países miembros de la Unión Europea.

Política Social Desde una Perspectiva Comparada: UE “Versus” Asia

Traute Meyer (2017), editor de la revista Journal of European Social Policy, analizó las diferencias entre el bienestar en Europa y la situación en Asia en el contexto de la Friedrich-Ebert-Stiftung (Se trata de la fundación política más antigua de Alemania). Meyer afirmó que el Estado de bienestar se correlaciona directamente con la riqueza económica y la democracia. Solo en las naciones más ricas se gastan grandes cantidades de la riqueza nacional en pensiones, salud, educación y otras áreas de la política social. El crecimiento económico va paralelo al desarrollo de la libertad civil y política. Por lo tanto, para el desarrollo del bienestar social es necesaria la participación democrática de los ciudadanos y sus organizaciones civiles.

Comparación entre Europa y Asia

La comparación entre países proporciona el conocimiento necesario para desarrollar Estados donde el bienestar y el desarrollo económico sean prioridades. Además de ser una cuestión de Estado, también intervienen movimientos políticos nacionales, estructuras institucionales y tradiciones religiosas y culturales. Países como Brasil, Rusia, India, China o Sudáfrica tienen economías que superan a algunas de la UE, y las naciones asiáticas se están desarrollando rápidamente. Sin embargo, las necesidades de sus ciudadanos en materia de pensiones, salud o educación no están cubiertas al mismo nivel. Mientras que en Europa o Japón se gasta alrededor de una cuarta parte del PIB en bienestar social, en los países que más gastan de Asia (Vietnam, Mongolia y Corea del Sur) ronda el 15% del PIB. Las prioridades del gasto también son divergentes (Meyer, 2017).

En Europa y Japón, las pensiones absorben la mayor proporción del gasto, consecuencia de su estructura demográfica. El aumento del gasto en salud y educación mejora la productividad y la economía en general. En las naciones en desarrollo de Asia, la población aún es relativamente joven y necesita la libertad de los ciudadanos para el pleno desarrollo del bienestar. El aumento de la libertad permitiría mayor igualdad y, a su vez, un desarrollo económico, político y social más robusto. Para que la riqueza económica y los derechos democráticos permitan la equidad social, es necesario una sociedad civil inclusiva, como ocurre en Europa, donde los trabajadores participan a través de sindicatos y los empresarios a través de organizaciones patronales.

El Valor de la Democracia

La democracia crea un ambiente favorable para un mayor gasto social y permite la representación y participación de muchos ciudadanos en conflictos sobre políticas sociales en un contexto de igualdad. Un obstáculo importante para el desarrollo de políticas sociales en los países asiáticos es la existencia de grandes bolsas de pobreza, lo que dificulta la articulación de su participación social y, por ende, sus demandas (Meyer, 2017). Por lo tanto, Europa es un refugio internacional para los derechos y libertades, lo que se traduce en una mayor atención económica y de recursos a las políticas sociales que protegen a sus ciudadanos.

«Acquis communautaire» en política social

El conjunto de medidas legislativas adoptadas por la Unión Europea (UE) se conoce como “acquis communautaire”. Este término se refiere al cuerpo de leyes y disposiciones comunitarias aprobadas por la UE, incluyendo decisiones de la Comisión. Este acervo conforma las estructuras y el espíritu de la UE en diversas áreas, incluyendo la política social, donde las competencias son compartidas con los Estados miembros, quienes tienen la última palabra en su implementación (Golberg, E., 2018).

Título del TratadoAño de AprobaciónDocumento donde se Recoge
Tratado Constitutivo de la Comunidad Europea de la Energía Atómica (Tratado Euratom)1957Diario Oficial de las Comunidades Europeas C 325, de 24 de diciembre de 2002 [Versión consolidada]
Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE)1957
Tratado de la Unión Europea o Tratado de Maastricht1992Diario Oficial de las Comunidades Europeas C 191, de 29 de julio de 1992, pp. 1-112
Tratado de Ámsterdam1997Diario Oficial de las Comunidades Europeas C 340, de 10 de noviembre de 1997
Tratado de Niza2001Diario Oficial de las Comunidades Europeas C 80/1, de 10 de marzo de 2001
Tratado de Lisboa2007Diario Oficial de las Comunidades Europeas C 306, de 17 de diciembre de 2007
Principales Tratados del «Acquis Communautaire»

El «acquis communautaire» en política social constituye la base legal y normativa sobre la cual se desarrollan y ejecutan las políticas sociales en la UE. Estos tratados y marcos de calidad buscan asegurar la cohesión social y el bienestar de los ciudadanos europeos, promoviendo la integración y la solidaridad a través de una regulación eficaz y equitativa.

Los Tratados

Estos tratados son los pilares sobre los cuales la UE se ha levantado y desarrollado. A continuación, se describen los tratados más significativos para el desarrollo de las políticas sociales:

Tratado Constitutivo de la Comunidad Europea (1957). Este tratado sienta las bases para el desarrollo de varias políticas importantes:

  1. Empleo (Título VIII): Fomenta una estrategia coordinada para el empleo, promoviendo una mano de obra cualificada y adaptable.
  2. Política Social, Educación, Formación y Juventud (Título XI): Promueve el empleo, mejora las condiciones de vida y trabajo, y lucha contra la exclusión social (artículo 136).
  3. Salud Pública (Título XIII): Mejora la salud pública y previene enfermedades (artículo 152).
  4. Cohesión Económica y Social (Título XVII): Promueve el desarrollo armonioso y limita las diferencias de desarrollo entre regiones (artículo 158).
  5. Medio Ambiente (Título XI): Establece acciones para la protección del medio ambiente.

Tratado de Maastricht, Tratado de Ámsterdam, Tratado de Niza y Tratado de Lisboa

  • Tratado de Maastricht (1992): Vincula más estrechamente a los Estados miembros y añade pilares importantes como la política exterior y de seguridad común y la justicia interior.
  • Tratado de Ámsterdam (1997): Crea un espacio común de justicia, libertad y seguridad, enfocándose también en el empleo y la libre circulación de ciudadanos.
  • Tratado de Niza (2001): Reforma la estructura institucional de la UE para permitir la ampliación a nuevos miembros y fortalece las capacidades legislativas del Parlamento Europeo.
  • Tratado de Lisboa (2007): Modifica el Tratado de la UE y el Tratado Constitutivo de la UE, abordando desafíos de globalización, demografía y cambio climático, y consolidando la democracia y los valores compartidos.

Servicios de Interés General. La UE define los servicios básicos como servicios de interés general, que pueden ser prestados por el Estado o el sector privado. Estos se dividen en:

  • Económicos: Servicios prestados con una contraprestación económica.
  • No Económicos: Servicios que no tienen carácter económico.
  • Sociales: Servicios dirigidos a las necesidades de los ciudadanos más vulnerables, basados en los principios de solidaridad e igualdad de acceso.

Marco Europeo de Calidad. El Comité Europeo de Protección Social publicó en 2010 un Marco Europeo de Calidad para establecer, supervisar y evaluar normas de calidad en los servicios de interés general, aplicándose también a los servicios sociales en 2011. El objetivo es garantizar que estos servicios cubran las necesidades de los ciudadanos, fomentando la calidad y asegurando el acceso universal.

Libro verde y libro blanco

Además de los tratados que permiten el desarrollo de la política social en Europa, los Libros Blanco y Verde de la política social europea y del empleo son pilares fundamentales del bienestar social en la UE.

Libro Verde. El Libro Verde, titulado «Los contratos públicos en la UE: pistas de reflexión para el futuro», fue adoptado por la UE el 27 de noviembre de 1996. Este documento aborda la colaboración público-privada y destaca dos obstáculos principales:

  1. La implementación de la legislación por parte de los Estados miembros.
  2. Las escasas repercusiones económicas de la política aplicada hasta ese momento en este ámbito.

El Libro Verde busca mejorar la situación en estos puntos y suscitar un amplio debate entre el Consejo, el Parlamento Europeo, el Comité Económico y Social, el Comité de las Regiones, las entidades y autoridades adjudicadoras, los proveedores y las organizaciones profesionales y de consumidores.

Libro Blanco. El Libro Blanco de la Unión Europea describe desafíos y problemas que deben considerarse en la política de bienestar social en la UE:

  1. Evolución demográfica (envejecimiento de la población).
  2. Caída del mercado de trabajo.
  3. Cambios en las estructuras familiares (familias monoparentales, personas solas).
  4. Fenómenos de nueva pobreza y desestructuración social (parados de larga duración, jóvenes sin acceso al primer empleo, drogodependencia, delincuencia, xenofobia, etc.).
  5. Globalización del comercio y de la producción.
  6. Impacto de las nuevas tecnologías (Alemán y Ramos-Lorente, 2009 y 2013).

El Libro Blanco sobre los servicios de interés general de la Unión Europea insiste en respetar la diversidad de los Estados miembros en la implementación de servicios de interés general. Propone un enfoque horizontal que considera los intereses de los consumidores, el seguimiento y la evaluación de los servicios, la aplicación de normas sobre ayudas estatales y el uso de los Fondos Estructurales en apoyo de estos servicios (Comisión de las Comunidades Europeas, 2004).

Los principios que deben guiar el funcionamiento de la UE en materia de servicios de interés general son:

  1. Permitir la actuación de las autoridades públicas cercana a los ciudadanos, respetando el principio de subsidiariedad.
  2. Alcanzar objetivos de servicio público de calidad, accesible y asequible, compatible con un mercado interior abierto y competitivo.
  3. Asegurar la cohesión y el acceso universal a los servicios de interés general, especialmente para grupos sociales y regiones más vulnerables.
  4. Mantener un alto nivel de calidad, fiabilidad y seguridad, ofreciendo incentivos para inversiones a largo plazo y evaluaciones periódicas.
  5. Establecer el control y la evaluación sistemática de los servicios para mantener su calidad y accesibilidad.
  6. Respetar la diversidad de servicios y de situaciones en las que se prestan.
  7. Aumentar la transparencia en la elaboración y aplicación de políticas públicas.
  8. Proporcionar seguridad jurídica a los servicios de interés general (Alemán y Ramos-Lorente, 2009 y 2013).

Carta de Derechos Sociales Fundamentales de los Trabajadores Europeos

La UE elabora documentos estratégicos que establecen los valores y objetivos de las políticas sociales, conocidos como el «acquis communautaire». Entre estos documentos destaca la Carta de Derechos Sociales Fundamentales de los Trabajadores Europeos, firmada en Estrasburgo el 9 de diciembre de 1989. Esta carta, también conocida como Carta Social Europea (1961), contiene derechos y garantías para los trabajadores de los países miembros:

  • Derecho a trabajar en el país elegido.
  • Derecho a un salario digno.
  • Mejora de las condiciones de vida y de trabajo.
  • Niveles adecuados de protección y seguridad social.
  • Derecho a formar parte de un sindicato o asociación profesional.
  • Derecho a ser representados en órganos de negociación colectiva.
  • Derecho a niveles satisfactorios de asistencia sanitaria.
  • Derecho a condiciones de trabajo seguras.

Garantías adicionales incluyen:

  • Tratamiento equitativo para hombres y mujeres en el lugar de trabajo.
  • Diálogo entre empresarios y trabajadores.
  • Protección de niños y adolescentes.
  • Salarios justos y horarios razonables.
  • Calidad de vida para personas de la tercera edad.
  • Integración de personas con discapacidad en el mercado de trabajo.

Pilar Europeo de Derechos Sociales. El Pilar Europeo de Derechos Sociales es un valor compartido por todos los países miembros de la UE y debe aplicarse tanto a nivel supranacional como nacional, considerando la diversidad social y económica de cada país. Este pilar no otorga más poderes a la UE, sino que promueve valores sociales respetando el nivel de competencias tanto de la UE como de los Estados miembros.

En resumen, los tratados, los Libros Blanco y Verde, y la Carta de Derechos Sociales Fundamentales de los Trabajadores Europeos forman el núcleo del «acquis communautaire» que guía las políticas sociales en la UE. Estos documentos buscan asegurar la cohesión social, la equidad y el bienestar de los ciudadanos europeos, promoviendo una integración sólida y un desarrollo social y económico equilibrado.

Los derechos sociales fundamentales

La aprobación de los Derechos Sociales Fundamentales de la UE consolida el bienestar social en Europa. Estos derechos se inspiran en principios previamente establecidos en el Tratado de la UE, con objetivos centrados en promover el bienestar de los ciudadanos, el desarrollo sostenible, el crecimiento económico equilibrado y la estabilidad de precios. Además, buscan crear una sociedad competitiva en la economía de mercado para alcanzar el pleno empleo y proteger y mejorar el medio ambiente. El Tratado también aboga por prevenir la exclusión social y la discriminación, promoviendo la justicia social, la igualdad entre hombres y mujeres, la solidaridad intergeneracional y la protección de los derechos del niño.

Principales Artículos del Tratado de la UE en Materia de Derechos Sociales:

  • Artículo 3: Promueve el bienestar de los ciudadanos, el crecimiento económico equilibrado, la estabilidad de precios, la competitividad, el pleno empleo, la protección del medio ambiente, la prevención de la exclusión social y la discriminación, la igualdad de género, la solidaridad intergeneracional y la protección de los derechos del niño.
  • Artículo 9: Define políticas y actividades para promover altos niveles de educación y salud.
  • Artículo 151: Se enfoca en la promoción del empleo, mejora de las condiciones de vida y de trabajo, protección social, diálogo entre empresarios y trabajadores, desarrollo de recursos humanos y lucha contra la exclusión social.
  • Artículo 152: Da entidad a los interlocutores sociales respetando su autonomía en el contexto de los distintos países.

Derechos Sociales Fundamentales en el Tratado de la UE:

  1. Libre circulación de trabajadores (Artículos 45-48).
  2. Derecho de establecimiento (Artículos 49-55).
  3. Política social (Artículos 151-161).
  4. Promoción del diálogo entre patronal y trabajadores (Artículo 154).
  5. Igualdad salarial para hombres y mujeres en el mismo puesto de trabajo (Artículo 157).
  6. Desarrollo de la educación y formación profesional de calidad (Artículos 165 y 166).
  7. Cooperación entre los países en materia de salud (Artículo 168).
  8. Cohesión económica, social y territorial (Artículos 174-178).
  9. Alineación general de las economías en la UE (Artículo 121).
  10. Alineación general de las políticas de empleo en la UE (Artículo 148).
  11. Intentos de realizar aproximaciones en la legislación de la UE (Artículos 114-117).
ArtículoDerechos Sociales Promovidos
3Crecimiento económico equilibrado, estabilidad en los precios, sociedad competitiva en la economía de mercado, pleno empleo, protección del medio ambiente, prevención de la exclusión social y la discriminación, justicia social, igualdad de género, solidaridad intergeneracional, protección de los menores.
9Promover un alto nivel de educación y salud.
151Promoción del empleo, mejora de las condiciones de vida y de trabajo, protección social, diálogo entre empresarios y trabajadores, desarrollo de recursos humanos, lucha contra la exclusión social.
152Autonomía de los interlocutores sociales en distintos países.
45-48Libre circulación de trabajadores.
49-55Derecho de establecimiento.
151-161Política social.
154Diálogo entre patronal y trabajadores.
157Igualdad salarial para hombres y mujeres.
165-166Desarrollo de la educación y formación profesional de calidad.
168Cooperación en materia de salud.
174-178Cohesión económica, social y territorial.
121Alineación general de las economías en la UE.
148Alineación general de las políticas de empleo en la UE.
114-117Aproximación de la legislación de la UE.
Derechos Sociales Fundamentales Establecidos en el Tratado de la UE. Alemán Bracho (2020).

Fuente: Elaboración propia a partir de Derechos Sociales Fundamentales (1961) y Unión Europea (2000).

Carta de derechos fundamentales de la UE

La Carta de Derechos Fundamentales de la UE, firmada en Niza en 2000, establece los principios fundamentales para mantener el carácter social de Europa. A pesar del tiempo transcurrido, estos principios siguen vigentes y guían el trabajo de la UE en materia social, respetando la autonomía de cada nación. Los derechos sociales se desarrollan en tres categorías: igualdad de oportunidades y acceso al mercado laboral, condiciones de trabajo justas y protección social e inclusión.

Capítulo I: Igualdad de Oportunidades y Acceso al Mercado Laboral:

  1. Educación, Aprendizaje y Entrenamiento para Toda la Vida: Todos los ciudadanos tienen derecho a la educación inclusiva y formación continua.
  2. Igualdad de Género: Promoción de oportunidades y condiciones igualitarias para hombres y mujeres en el mercado laboral.
  3. Igualdad de Oportunidades: No discriminación por origen racial, étnico, religión, creencias, discapacidad, edad u orientación sexual.
  4. Apoyo Activo al Empleo: Asistencia personalizada para mejorar las perspectivas de empleo, especialmente para jóvenes y desempleados de larga duración.

Capítulo II: Condiciones Laborales Justas:

  1. Empleo Seguro y Adaptable: Garantizar empleo estable y adaptado a las necesidades del mercado.
  2. Salarios: Establecer un salario mínimo que asegure un nivel de vida digno.
  3. Claridad en el Contrato Laboral y Protección en Caso de Despido: Derecho a ser informado sobre derechos y obligaciones laborales y a una indemnización en caso de despido injustificado.
  4. Diálogo Social y Participación de los Trabajadores: Promoción del diálogo entre empresarios y trabajadores, y participación en decisiones laborales.
  5. Conciliación de la Vida Laboral y Personal: Derecho a permisos adecuados y trabajo flexible para equilibrar la vida personal y profesional.
  6. Ambiente de Trabajo Saludable, Seguro y Bien Adaptado: Derecho a un entorno laboral seguro y adaptado a las necesidades profesionales.

Capítulo III: Protección e Inclusión Sociales:

  1. Cuidado y Apoyo a los Niños: Derecho a atención de calidad y protección contra la pobreza.
  2. Protección Social: Derecho a una protección social adecuada, incluidos autónomos.
  3. Ingresos Mínimos de Renta: Garantía de ingresos mínimos para una vida digna.
  4. Pensiones: Derecho a pensiones proporcionales a las contribuciones y que aseguren un ingreso adecuado en la jubilación.
  5. Salud: Derecho a acceso a atención médica asequible y de calidad.
  6. Inclusión de Personas con Discapacidad: Apoyo y servicios para garantizar una vida digna y participación activa en la sociedad.
  7. Cuidados de Larga Duración: Servicios de atención domiciliaria y comunitaria para personas mayores.
  8. Vivienda y Asistencia para Personas sin Hogar: Acceso a viviendas sociales y asistencia para la inclusión social.
  9. Servicios Básicos: Acceso a servicios esenciales de calidad como agua, saneamiento, energía, transporte, servicios financieros y comunicación digital.
CapítuloPrioridades
Capítulo I: Igualdad de Oportunidades y Acceso al Mercado LaboralEducación, aprendizaje y entrenamiento para toda la vida, igualdad de género, igualdad de oportunidades, apoyo activo al empleo
Capítulo II: Condiciones Laborales JustasEmpleo seguro y adaptable, salarios, claridad en el contrato laboral y protección en caso de despido, diálogo social y participación de los trabajadores, conciliación de la vida laboral y profesional, ambiente de trabajo saludable, seguro y bien adaptado
Capítulo III: Protección e Inclusión SocialesCuidado y apoyo a los niños, protección social, ingresos mínimos de renta, pensiones, salud, inclusión de personas con discapacidad, cuidados de larga duración, vivienda y asistencia para personas sin hogar, servicios básicos
Derechos Sociales Fundamentales en la Unión Europea. Alemán Bracho (2020).

El desarrollo de las políticas sociales

La organización y financiación de los sistemas de protección social son competencias de los Estados miembros de la UE. Aunque los Estados tienen plenas competencias en estas áreas, la UE juega un papel fundamental en el establecimiento de líneas estratégicas, la coordinación y el fomento de la colaboración entre los Estados (Alonso, 2013). El Tratado de Ámsterdam y el Tratado de Niza destacan el papel complementario de la UE en este ámbito.

Para racionalizar la coordinación de los servicios, la Comisión presentó una Comunicación en 2004 dirigida a mejorar la coordinación de las políticas de protección social de los Estados miembros (Diario Oficial L 314, 13 de octubre de 2004). Durante la primera década del siglo XXI, se reforzó la dimensión social de las políticas económicas y de empleo, estableciendo medidas para racionalizar estos procesos (Alemán y Ramos-Lorente, 2009).

A pesar de las repercusiones de la Gran Recesión en el gasto social y las políticas sociales, la política social en la UE ha continuado. La política se ha centrado en la economía y la pobreza resultante de la recesión (Spasova et al., 2019). Las prioridades de la UE para el período 2017-2020 incluyeron áreas económicas y científicas, con 80 millones de euros destinados principalmente a la economía y la ciencia.

En 2013, se desarrolló el Paquete de Inversión Social (SIP), que enfatizó la inversión social, especialmente en la creación de redes sociales en la UE para materializar los valores de bienestar social. En 2014, la Comisión Europea intentó establecer una renta mínima basada en la Plataforma Europea de 2010 contra la pobreza y la exclusión social, promoviendo la participación ciudadana según la línea Better Regulation (Vanhercke et al., 2018).

Las prioridades sociales de la Estrategia Europa 2020 incluyeron la movilidad juvenil, el desarrollo de habilidades para nuevos empleos y la plataforma europea contra la pobreza y la exclusión social, con el objetivo de sacar a 20 millones de personas de la pobreza en 2020 (UE, 2013).

La UE busca mantener la competitividad en un entorno cambiante mediante la creación de empleos basados en la sociedad del conocimiento, políticas educativas y empleo. La UE coordina y supervisa las políticas nacionales, promueve el intercambio de buenas prácticas y elabora leyes para asegurar la cohesión social.

Educación

La educación es un pilar fundamental de la UE desde el Tratado de Maastricht. Existen diversas estructuras educativas en la UE, pero no un modelo común. La UE elabora directrices marco que promueven el intercambio de ideas y prácticas entre países.

Directrices Marco en Materia Educativa:

  1. Marco educativo y formación multinacional para los jóvenes.
  2. Estructuras que facilitan los intercambios y el aprendizaje en el extranjero.
  3. Proyectos de innovación en enseñanza y aprendizaje.
  4. Redes académicas y profesionales de expertos.
  5. Uso de nuevas tecnologías en los sistemas educativos y reconocimiento de cualificaciones.
  6. Plataforma de consenso y comparación.
  7. Desarrollo legislativo en educación.

Ejemplos incluyen el «Libro Blanco sobre la Juventud» y una Comunicación sobre la importancia del aprendizaje a lo largo de la vida. Estas medidas promueven el aprendizaje continuo, el empleo y la cohesión social (Alemán y Ramos-Lorente, 2013).

Espacio Europeo de Educación Superior. La creación del «Espacio Europeo de Educación Superior» fomenta el intercambio, la cooperación y la movilidad dentro de la UE. Programas como Comenius, Sócrates, Erasmus, Grundtvig, Eurydice y Leonardo da Vinci apoyan la formación permanente y el intercambio.

Educación Profesional. La UE ha creado agencias y programas como Interreg, Equal, Leader y Urban para apoyar la modernización de las políticas educativas y de formación. El CEDEFOP (Centro Europeo de Desarrollo de la Formación Profesional) y programas como Leonardo Da Vinci y Tempus también son relevantes en este ámbito.

Empleo

El empleo es considerado el principal mecanismo de cohesión social en la UE. Desde el Tratado de Maastricht, se han buscado soluciones macroeconómicas y estructurales para combatir el desempleo y promover el pleno empleo.

Estrategia Europea de Empleo. La Estrategia Europea de Empleo (EES), desarrollada tras el Tratado de Ámsterdam, promueve la eficiencia del mercado de trabajo, la identificación de nuevos empleos y el apoyo a grupos específicos como jóvenes y mujeres. La creación de un Comité permanente sobre Empleo y Mercado de Trabajo en 1996 consolidó estas estructuras.

Programa Equal y Planes Nacionales. El programa Equal lucha contra la discriminación y promueve la inclusión, implementado mediante fondos sociales europeos. Los Planes Nacionales de Acción (PNA) coordinan políticas del mercado de trabajo, reformas y medidas macroeconómicas.

Observatorio Europeo del Empleo. El Observatorio Europeo del Empleo (OEE) colabora con administraciones nacionales y la Comisión Europea. Programas como Eures y Europass promueven la movilidad social de los trabajadores. La UE ha desarrollado diversas acciones y programas para promover el empleo y la libre circulación de trabajadores, incluyendo el Fondo Social Europeo, el Fondo Europeo de Desarrollo Regional, el Programa PROGRESS, el Programa EURES, la European Employment Strategy y el Employment Package (Alemán y Ramos-Lorente, 2009 y 2013).

En resumen, la UE desempeña un papel crucial en la coordinación y promoción de políticas sociales y de empleo, complementando los esfuerzos de los Estados miembros para asegurar la cohesión social, el bienestar y la competitividad en Europa.

Exclusión social

La Unión Europea considera esencial abordar la exclusión social mediante una estructura unificada que cubra la protección social en tres pilares principales: la integración social, la asistencia sanitaria y los cuidados de larga duración.

La Agenda Social Europea (COM 2000/379) es la plataforma de coordinación de políticas sociales de la UE. Su objetivo es mejorar el modelo social europeo, promoviendo el pleno empleo, el dinamismo económico y la cohesión y justicia sociales. Este marco se estableció en el Consejo de Lisboa en 2000, con el propósito de basar la economía en el conocimiento, el crecimiento sostenible, el aumento del empleo y la cohesión social.

La cooperación en protección social implica un análisis detallado de los problemas que enfrentan los diversos Estados de la UE y cómo pueden contribuir a la estrategia de Lisboa. Se han desarrollado instrumentos como SESPROS (Sistema Europeo de Estadísticas de Protección Social), SILC (Estadísticas de Ingresos y Condiciones de Vida) y SHA (Sistema de Cuentas de Salud), que utilizan indicadores comunes para la elaboración de informes.

Los principales esfuerzos en protección social se centran en las pensiones y la asistencia sanitaria. En la década de los noventa, se elaboraron varios documentos importantes, como la Recomendación 92/442/CEE del Consejo, de 27 de julio de 1992, que trata sobre la convergencia de objetivos y políticas de protección social en la UE, y la Comunicación de la Comisión de 31 de octubre de 1999 sobre el futuro de la protección social y el marco europeo necesario para el debate.

El Parlamento Europeo inició en 1999 un proceso similar a la Estrategia Europea de Empleo, pero en materia de política social. Su objetivo era modernizar las estructuras de bienestar nacionales siguiendo unas pautas:

  1. Sistemas de protección social: Ayudar a los trabajadores y demandantes de empleo, favorecer la capacidad de inserción profesional y facilitar incentivos para que el empleo sea más ventajoso que el desempleo.
  2. Pensiones viables: Prevenir el envejecimiento de las estructuras poblacionales y promover la permanencia en el mercado de trabajo, la flexibilidad en los mecanismos de jubilación y la participación activa de los mayores en la sociedad.
  3. Inclusión social: Integrar prestaciones de ingresos mínimos cuando no sea posible la inserción en el mercado laboral.
  4. Asistencia sanitaria universal: Mejorar la eficiencia de los recursos disponibles, garantizar el acceso a servicios sanitarios de calidad y establecer límites a las desigualdades. También reforzar los servicios de cuidados de larga duración y prevenir enfermedades promoviendo una vida sana.

En cuanto al riesgo de exclusión social, la UE identifica tres áreas de especial atención debido a su vulnerabilidad: envejecimiento, igualdad de género y discapacidad.

Envejecimiento

El envejecimiento de la población es una cuestión central en la demografía de los países occidentales. El Libro Verde «Frente a los cambios demográficos, una nueva solidaridad entre generaciones» [COM (2005) 94] establece medidas para aumentar el empleo de los trabajadores mayores y retrasar su salida del mercado de trabajo. Otras medidas incluyen el desarrollo de asistencia sanitaria y de larga duración accesible y de calidad, y garantizar la viabilidad de las pensiones.

El Libro Verde también plantea desafíos como el descenso de la natalidad y el aumento de la longevidad. Propone políticas que fomenten una mayor participación en el empleo, la innovación y el aumento de la productividad, así como políticas a favor de la natalidad y la inmigración. Además, se busca modernizar los sistemas de protección social, especialmente la jubilación, para garantizar su viabilidad financiera y social.

Familia

La solidaridad intergeneracional es la principal herramienta de las estrategias en materia de envejecimiento, promovida a través de la Alianza Europea para las Familias. Esta alianza apoya políticas familiares que incluyen servicios de cuidado infantil, apoyo a los padres y servicios para personas dependientes. También fomenta la flexibilidad laboral y el acceso a servicios locales.

Las herramientas utilizadas incluyen:

  1. Un grupo de expertos gubernamentales en cuestiones demográficas.
  2. Foros bienales de evaluación de la situación demográfica.
  3. Un observatorio de buenas prácticas en política familiar.
  4. Investigación sobre demografía y familia.
  5. Utilización de fondos estructurales para enfrentar el envejecimiento de la población.
Igualdad de género

Aunque ha habido avances significativos en igualdad de género, sigue siendo una prioridad en la política social de la UE. Desde el Tratado de Roma de 1957, que estableció el principio de igual remuneración por igual trabajo, la UE ha desarrollado diversas políticas para promover la igualdad de género.

Las principales áreas de actuación en materia de género incluyen:

  1. Independencia económica para hombres y mujeres.
  2. Conciliación de la vida personal y profesional.
  3. Representación paritaria en la toma de decisiones.
  4. Erradicación de la violencia de género.
  5. Eliminación de estereotipos sexistas.
  6. Promoción de la igualdad en política exterior y desarrollo de zonas desfavorecidas.

Comité Consultivo para la Igualdad de Oportunidades. El Comité Consultivo para la Igualdad de Oportunidades facilita la consulta entre organismos encargados de promover la igualdad de oportunidades en los Estados miembros. Realiza informes anuales y apoya la creación del Instituto Europeo para la Igualdad de Género.

Promoción del Empleo. Para evitar la discriminación por sexo en el mercado de trabajo, la UE ha adoptado medidas como la Directiva 2004/113/CE sobre la igualdad de trato entre hombres y mujeres en el acceso a bienes y servicios. También promueve la participación equilibrada en la vida profesional y la protección de las mujeres embarazadas.

Otras Medidas. Se aprobó un «Código práctico de conducta para la dignidad del hombre y la mujer en el trabajo» para prevenir el acoso y promover el respeto mutuo. La igualdad de género también se integra en el Programa PROGRESS y en la «Strategy for Equality between Women and Men» para 2010-2015, que incluye la igualdad de género en la agenda de crecimiento económico y desarrollo sostenible de Europe 2020.

En resumen, la UE aborda la exclusión social y la igualdad de género mediante una estructura coordinada y diversas políticas, programas y estrategias, con el objetivo de promover la cohesión social, la igualdad y el bienestar en toda Europa.

Medidas recientes y objetivos de desarrollo sostenible

A partir de 2015, se han presentado nuevos documentos internacionales liderados por la ONU, que establecen el camino a seguir tanto a nivel mundial como en Europa. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) recogidos en la Agenda 2030 son ahora la base de las políticas de la UE y de sus Estados miembros. Estos objetivos dictan las pautas de todas las políticas, incluidas las sociales, y son el fundamento de las estrategias en la UE.

La UE es el mayor donante de asistencia oficial al desarrollo (AOD), representando el 59% de la AOD mundial. Esta ayuda se complementa con otros recursos e instrumentos de desarrollo, como créditos a la exportación, garantías para la inversión, transferencia de tecnología y mecanismos innovadores de financiación del desarrollo, como las tasas voluntarias de solidaridad.

Para implementar las políticas y estrategias de cooperación al desarrollo, la UE cuenta con varias fuentes de financiación. Más de la mitad del dinero destinado a ayudar a los países pobres proviene de la UE y sus Estados miembros. La Estrategia Global de 2016 (EU Global Strategy) establece una «visión compartida» y una «acción común» para una «Europa más fuerte», delineando los intereses y principios fundamentales de la UE y presentando una hoja de ruta para una UE más creíble, responsable y receptiva en el mundo (Torres et al., 2019).

Los objetivos de la acción exterior de la UE y la visión de la Agenda 2030 son plenamente coherentes. Los ODS constituyen una dimensión transversal para la aplicación de la Estrategia Global de la UE. En 2016, la UE se centró en cinco ámbitos de actuación prioritarios:

  1. Invertir en la resiliencia de los Estados y las sociedades al este y sur de Europa y proporcionar un enfoque integrado de los conflictos y las crisis.
  2. Fortalecer la seguridad y la defensa.
  3. Reforzar el nexo entre la política interior y exterior, con especial atención a la migración.
  4. Actualizar las estrategias regionales y temáticas existentes o preparar nuevas.
  5. Intensificar los esfuerzos de la diplomacia pública.

Las acciones de respuesta ante las crisis permiten una reacción inmediata ante acontecimientos imprevistos, facilitando proyectos políticos que ayudan en procedimientos diplomáticos y situaciones de conflicto, creando nuevas vías para el diálogo y la resolución de conflictos.

Objetivos de Desarrollo Sostenible en la UE. Los ODS recogidos en la Agenda 2030 dictan las pautas de todas las políticas de la UE, incluidas las sociales. Desde 2015, la UE ha revitalizado sus esfuerzos para proteger los valores sociales, trabajando en áreas como la protección social y la inclusión, y garantizando los derechos de la infancia (Parlamento Europeo, 2017). Se han debatido viejas y nuevas propuestas, como la creación de una estructura europea común frente al desempleo y la posibilidad de establecer una Directiva sobre renta mínima.

En 2018, la Comisión Europea incluyó expresamente las «inversiones sociales» en el marco financiero, destacando áreas prioritarias como la protección social, la inclusión y la integración laboral. Un estudio de la European Social Policy Network (ESPN) revela que la inversión social y las medidas adoptadas varían significativamente entre los países de la UE y que la crisis económica y fiscal ha afectado la implementación de estrategias nacionales de inversión social (Vanhercke et al., 2018).

Implementación de la Agenda 2030 en la UE. Bajo el lema «Smarter, greener, more inclusive?», la UE ha presentado sus objetivos clave de la Estrategia 2020, alineados con la Agenda 2030. Estos objetivos están relacionados con la economía y el bienestar social en la UE, e incluyen:

  1. Empleo: Aumentar la tasa de empleo al 75% para la población de 20 a 64 años, con atención específica a las diferencias entre regiones, edades y géneros.
  2. Investigación, desarrollo e innovación: Alcanzar una inversión en I+D del 3% del PIB para fomentar una economía basada en el conocimiento.
  3. Cambio climático y energía: Lograr los Objetivos 20-20-20 (reducción del 20% de emisiones, 20% de energías renovables y 20% de eficiencia energética) y el 2030 Climate and Energy Policy Framework (reducción del 40% de emisiones, 32% de energías renovables y 32% de eficiencia energética).
  4. Educación: Reducir la tasa de abandono escolar a menos del 10% y aumentar al 40% la proporción de la población de 30 a 40 años con educación universitaria.
  5. Pobreza y exclusión social: Sacar a 20 millones de personas del riesgo de pobreza y exclusión social.

Plataforma Europea contra la Pobreza y la Exclusión Social. La medida emblemática de la Estrategia 2020 es la Plataforma Europea de 2010 contra la pobreza y la exclusión social. En 2008, más de 80 millones de personas vivían por debajo del umbral de la pobreza en la UE. La Plataforma aborda la pobreza y la exclusión desde una perspectiva multidimensional, prestando especial atención a la exclusión grave y a las nuevas vulnerabilidades.

Las estrategias de inclusión social incluyen:

  1. Acceso al empleo: Desarrollo de competencias y acceso al mercado laboral.
  2. Acceso a servicios básicos y protección social: Especialmente en el contexto del envejecimiento y la exclusión social.
  3. Educación y juventud: Reducción del abandono escolar y desigualdades educativas.
  4. Integración de inmigrantes: Creación de la Agenda Europea de Migración en 2015.
  5. Lucha contra la discriminación: Protección de minorías, personas con discapacidad y promoción de la igualdad de género.
  6. Acceso a tecnologías y servicios básicos: Inclusión digital y acceso a servicios esenciales.

Principales Retos y Perspectivas Futuras. La UE enfrenta varios desafíos para mantener su bienestar social, entre ellos:

  1. Gestión de recursos en un contexto demográfico de envejecimiento.
  2. Intereses económicos que podrían afectar el bienestar general.
  3. Debilitamiento de la unión entre países miembros, ejemplificado por el Brexit.
  4. Impacto de la pandemia de COVID-19, que planteará retos a corto, medio y largo plazo.

Las políticas sociales de la UE se centran en el empleo, la movilidad laboral, la Estrategia Europea de Empleo, la protección de los derechos de los trabajadores y la mejora de los mercados laborales y sistemas de bienestar. La UE también promueve la participación de todos los agentes sociales y analiza las tendencias sociales y del mercado laboral para evaluar el impacto de sus políticas y programas.

En conclusión, la UE está comprometida con la implementación de los ODS y la Agenda 2030, revitalizando sus políticas sociales para enfrentar los desafíos actuales y futuros, garantizando así un mayor bienestar y cohesión social en Europa.

El tercer sector

El Tercer Sector desempeña un papel crucial en la prestación de servicios de interés general, complementando la labor de las administraciones públicas y el sector privado. A pesar de su contribución, es el Estado el encargado de regular el mercado para garantizar que estos servicios cumplan con los objetivos de interés general establecidos por la normativa comunitaria, los Tratados y el acquis communautaire en política social.

Libertad de Establecimiento y Libre Prestación de Servicios. Dos principios fundamentales regulan la prestación de servicios de interés general en la UE:

  1. Libertad de Establecimiento: Permite a un operador económico ejercer una actividad en otro Estado miembro de manera estable y por un período indeterminado. Esto es esencial para servicios sociales que requieren infraestructura física, como viviendas sociales y residencias para personas mayores.
  2. Libre Prestación de Servicios: Permite a un operador económico ofrecer servicios de manera temporal en otro Estado miembro sin necesidad de estar establecido en el mismo. También permite a los usuarios acceder a servicios prestados por operadores de otros Estados miembros.

Conclusiones

La consolidación del mercado único europeo ha ido de la mano del desarrollo de valores sociales que sustentan los Estados de bienestar de la UE. La ampliación de la Unión ha aumentado las oportunidades económicas y promovido el progreso social en todo el continente. El principio de Better Regulation (Golberg, 2018) guía toda la política de la UE, incluidas las políticas sociales.

Entre los derechos sociales promovidos por la UE destacan:

  • La libertad de movimiento entre naciones.
  • Condiciones de vida y de trabajo dignas.
  • Igualdad entre hombres y mujeres.
  • Salud y seguridad en el trabajo.
  • Protección social.
  • Educación y formación.

El uso del Euro, compartido por unos 350 millones de personas, ha aportado estabilidad financiera y exigencias de endeudamiento a los países miembros. La UE considera que el crecimiento económico y el bienestar social son interdependientes y esenciales para la estabilidad de Europa.

Las principales estructuras para la protección social en la UE incluyen:

  • El Consejo de Europa.
  • El Parlamento Europeo.
  • Mutual Information Systems on Social Protection (MISSOC).
  • La Comisión Europea.
  • European Social Policy Network (ESPN).
  • El Comité de Protección Social.

Estos organismos han desarrollado documentos clave para las políticas sociales nacionales, incluyendo Tratados, Libros y Cartas que conforman el acquis communautaire de la política social europea. Estos textos han protegido la educación, el empleo, la igualdad de género y han combatido la exclusión social. Además, han promovido Servicios Sociales de interés general económicos, no económicos y sociales. El Tercer Sector, sustentado en la participación ciudadana, contribuye significativamente a la cohesión social.

Objetivos de Desarrollo Sostenible y Desafíos Futuros. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030 guiarán transversalmente las políticas de la UE y de sus países miembros. Estos objetivos dictarán las pautas de todas las políticas, incluidas las sociales, y serán la base de las estrategias de la UE.

La pandemia de COVID-19 plantea desafíos que influirán en las políticas sociales europeas durante los próximos años. La UE deberá adaptarse a estos retos para seguir promoviendo el bienestar social y la cohesión en toda Europa.

Referencias

  • Alemán Bracho. (2020). Políticas sociales : innovaciones y cambios (1st & #170; ed.). Cizur Menor (Navarra): Thomson Reuters-Aranzadi

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