ORÍGENES DEL ESTADO DEL BIENESTAR

El Estado de Bienestar, surgido como un hito económico, social y político en las sociedades avanzadas del siglo XX, ha sido fundamental en el desarrollo y estructura de los países desarrollados, evolucionando hacia un Estado Social de Derecho.

Muchos expertos señalan que sus raíces se remontan a la Alemania de Otto von Bismarck, con legislaciones pioneras como la ley de seguro de enfermedad y maternidad (1883) y la ley de accidentes del trabajo (1884). Sin embargo, hay quienes argumentan que el verdadero nacimiento del Estado de Bienestar es posterior a la Segunda Guerra Mundial, destacando el sistema inglés de protección social creado entre 1945 y 1948.

H. Hedo (1981) proporciona una perspectiva unificadora, dividiendo su evolución en tres fases:

  • Experimentación (1870-1920)
  • Consolidación (1930-1940)
  • Expansión (desde 1940 en adelante).

Fundamentado en políticas keynesianas, el Estado de Bienestar surgió como respuesta a la crisis económica de 1929, promoviendo la intervención estatal en la economía. La idea principal era corregir las fallas del mercado mediante la intervención estatal, redistribuyendo la renta.

Uno de sus logros más significativos ha sido la institucionalización de los derechos sociales, garantizando prestaciones y servicios básicos como educación, salud, y acceso a bienes culturales y medioambientales. Estos derechos reflejan un proceso histórico que también incluye derechos civiles y políticos.

A lo largo del tiempo, el Estado de Bienestar ha demostrado su capacidad para estabilizar la sociedad, actuando como mediador en conflictos y fomentando la integración social. Al asumir este papel, ha legitimado su función y la estructura social, garantizando armonía y cohesión.

En el contexto español, el desarrollo del Estado de Bienestar ha atravesado distintas etapas políticas, desde la Restauración hasta la Democracia. Algunos de sus hitos más notables incluyen la Ley de accidentes de trabajo (1903), la creación del Instituto Nacional de Previsión (1908), y la Ley de Bases de la Seguridad Social (1963).

Este viaje histórico, que será explorado en detalle, se organiza en cuatro fases, vinculadas a los regímenes políticos de España hasta el fin del franquismo:

  1. Restauración: Transición de la beneficencia a un intervencionismo más estructurado.
  2. Dictadura de Primo de Rivera: Emergencia del «intervencionismo administrativo».
  3. II República: Enfoque en la internacionalización y constitucionalización de la cuestión social.
  4. Franquismo: Periodo de heterogeneidad legal y administrativa, aunque con ciertos avances en servicios sociales.

EL INSTITUTO DE REFORMAS SOCIALES O EL INICIO DEL INTERVENCIONISMO CIENTÍFICO

El siglo XX marcó una era de transformaciones significativas en los servicios sociales, evolucionando de la mera beneficencia pública al concepto de bienestar social, plasmado en la Constitución española de 1978. Un punto crucial en este desarrollo fue la creación del Instituto de Reformas Sociales (IRS) en 1903, que sucedió a la Comisión de Reformas Sociales. El establecimiento del IRS representa el inicio del «intervencionismo científico», que implicó la formación de organismos para supervisar y desarrollar las nuevas leyes laborales y sentar las bases del Derecho del Trabajo y de una Administración social responsable de su implementación.

Creación, objetivos, composición y estructura interna

El Instituto de Reformas Sociales (IRS) fue establecido mediante Real Decreto el 23 de abril de 1903 y quedó bajo la jurisdicción del Ministerio de Gobernación. Su principal objetivo era diseñar y supervisar la legislación laboral, incluyendo la inspección y recolección de estadísticas, y fomentar acciones gubernamentales y sociales para mejorar el bienestar de la clase obrera.

No solo tenía un rol consultivo, sino también administrativo. Estaba compuesto inicialmente por treinta miembros, de los cuales dieciocho eran designados por el gobierno y doce eran elegidos, repartiéndose estos últimos entre representantes patronales y obreros. Posteriormente, se incrementó la cantidad de miembros elegidos directamente, disminuyendo los designados por el Gobierno.

El IRS tenía una estructura organizativa con un pleno, una secretaría general y tres secciones específicas:

  1. Una sección encargada de la preparación legislativa, recopilando información y redactando propuestas.
  2. Una segunda centrada en la inspección laboral, servicios jurídicos y técnicos, y la evaluación de accidentes laborales.
  3. Y la tercera, enfocada en la elaboración de estadísticas sobre temas como huelgas, niveles de vida y desempleo.

El éxito del IRS se atribuye en parte a la diversidad ideológica de sus miembros, que incluía a republicanos, socialistas, conservadores, católicos y librepensadores. Además, su eficacia también radicaba en sus características organizativas: permitía una amplia participación social, otorgaba libertad de acción a su personal técnico, contaba con el apoyo de instituciones locales y tenía un sistema descentralizado de inspección y estadísticas.

Principales medidas legales impulsadas por el Instituto de Reformas Sociales

El IRS fue un propulsor activo de legislaciones centradas en la protección del trabajo de mujeres y niños. Algunas de las leyes más destacadas incluyen:

  • Leyes sobre la Mujer y Niños en el Trabajo:
    • Ley del 8 de enero de 1907: Prohibió el trabajo de mujeres durante el embarazo y la lactancia, asegurando que los empleadores reservaran el puesto de la trabajadora.
    • Real Decreto del 25 de enero de 1908: Limitó el trabajo de mujeres y menores en industrias consideradas insalubres o peligrosas.
    • Ley del 22 de julio de 1912: Estableció la prohibición del trabajo nocturno para mujeres.
    • Ley del 27 de febrero de 1912 (conocida como «ley de la silla»): Dictaminó que en espacios como tiendas y oficinas, se debía proporcionar un asiento por cada mujer empleada.
  • Leyes Laborales Generales:
    • Ley del 3 de marzo de 1904: Instituyó el descanso semanal obligatorio.
    • Ley del 12 de julio de 1906: Protegió el salario destinado a la subsistencia familiar y los instrumentos de trabajo de posibles embargos.
    • Ley de huelga del 27 de abril de 1909: Junto con la ley del 19 de mayo de 1908, reglamentaron los conflictos laborales y establecieron mecanismos de conciliación y arbitraje industrial.
  • Ley sobre Emigración:
    • Ley del 21 de diciembre de 1907: Aunque reconoció el derecho a emigrar, impuso restricciones en ciertos casos, como a personas con responsabilidades judiciales pendientes o obligaciones militares. Además, estableció un Consejo Superior de Emigración, que incluía representantes del IRS y de la clase obrera.

A pesar de la vasta legislación social promulgada en ese periodo, esta aún reflejaba un enfoque humanitarista y caritativo, considerando la problemática social desde una perspectiva benéfica.

La creación del Instituto Nacional de Previsión y sus fines

El vacío existente en el ámbito de la previsión social fue atendido con la fundación del Instituto Nacional de Previsión (INP) gracias a la influencia del IRS. Instituido mediante la ley del 27 de febrero de 1908, el INP se erigió como el pilar fundamental del futuro sistema de seguridad social español. A pesar de ser una entidad autónoma, y siguiendo la estela del IRS, su establecimiento representó un hito esencial en el ámbito social.

Los objetivos del INP, según el artículo 1 de la ley, eran:

  • Fomentar y promover la cultura de la previsión popular, especialmente en lo que respecta a pensiones de retiro.
  • Administrar la mutualidad conformada voluntariamente por sus asociados.
  • Impulsar y apoyar la práctica de pensiones de retiro, buscando su acreditación tanto a nivel general como especial, a través de entidades públicas o privadas.

Los estatutos provisionales del INP se detallaron en un decreto del 24 de diciembre de 1908, permitiendo que el instituto comenzase sus operaciones el 1 de enero de 1909. Legislaciones posteriores ampliaron el espectro de protección del INP. Por ejemplo, el Real Decreto del 11 de marzo de 1919 instituyó el «retiro obrero» obligatorio. Adicionalmente, el Real Decreto del 18 de marzo de 1919 ofreció subvenciones a las sociedades mutuas obreras que proporcionasen seguro de desempleo. Finalmente, mediante el Real Decreto del 20 de noviembre de 1919, se delineó un Plan de Seguros Sociales que abarcaba seguros de salud, invalidez y maternidad como obligatorios, para quienes, entre 14 y 65 años, trabajasen de forma dependiente con una remuneración anual inferior a seis mil pesetas (aproximadamente. 36€).

Otras actuaciones del Instituto de Reformas Sociales

El Instituto de Reformas Sociales (IRS) promovió numerosas legislaciones, siendo especialmente notable su acción en relación con el trabajo de mujeres y menores. Algunas de sus intervenciones destacadas fueron la limitación de la jornada laboral a ocho horas diarias, legislaciones centradas en el trabajo de mujeres y su protección, así como regulaciones en el ámbito de la previsión y la seguridad laboral.

A lo largo de su existencia, el IRS propuso y ayudó a implementar legislaciones que reflejaron la necesidad de proteger a ciertos grupos vulnerables en el mundo laboral. Por ejemplo, promovió leyes que restringían el trabajo de mujeres embarazadas y en período de lactancia, y la prohibición del trabajo nocturno para ellas. También abogó por la protección de los trabajadores mediante la implementación del descanso semanal obligatorio y la inembargabilidad del salario básico familiar.

Otro hito relevante fue la creación del Instituto Nacional de Previsión en 1908, que se erigió como el precursor del sistema español de seguridad social. Esta entidad autónoma tenía como principal objetivo difundir la previsión popular y administrar la mutualidad de asociados que se establecería voluntariamente.

Sin embargo, pese a estos avances, no todos los esfuerzos del IRS se tradujeron en cambios tangibles inmediatos. A menudo, enfrentó desafíos relacionados con la resistencia a la innovación legal y la falta de cumplimiento de las regulaciones. Por ejemplo, a pesar de establecer un servicio de inspección en 1906, este carecía de personal y recursos suficientes para hacer cumplir las leyes laborales.

El período alrededor de 1917 marcó un cambio significativo en el panorama político y social de España. Influenciado tanto por eventos externos, como la revolución rusa, como por tensiones internas derivadas del rápido crecimiento económico y las demandas sociales, el país experimentó una creciente intervención estatal y un giro hacia el paternalismo.

En 1919, el IRS fue reorganizado, reflejando un enfoque más burocrático y menos participativo. Aunque la institución había sido instrumental en promover reformas progresivas en las décadas anteriores, este cambio señaló un alejamiento de su enfoque original basado en la colaboración entre empleadores y trabajadores. A pesar de esto, el legado del IRS sigue siendo fundamental en la historia laboral y social de España.

REFERENCIAS

  • Alemán Bracho, C.., Alonso Seco, J.M.. and Fernández Santiago, P.. (2010) Fundamentos de servicios sociales. Valencia: Tirant lo Blanch.
  • ChatGPT

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